La otra forma de viajar

Cada vez más gente elige el “surf del sillón” para conseguir alojamiento gratis por el mundo y conocer gente. Cuáles son sus riesgos y beneficios. Julian Assange, el “couch-surfer”.

Couch Surfing, una movida que llegó para quedarse.

Couch Surfing, una movida que llegó para quedarse. Foto: Gentileza de Martín Levy.

Por Ana Laura Caruso (*)

Mientras que para muchos viajar es sinónimo de un cronograma rígido y un número de vistas guiadas pautadas de antemano, para otros, viajar significa algo distinto.

Couch Surfing, o “el surf del sillón”, es una red social con una propuesta original y novedosa para los viajeros con mente abierta. El sitio permite contactar personas en cualquier parte del mundo y quedarse en su casa sin pagar alojamiento. A su vez, se puede ofrecer la casa propia para hospedar turistas, aunque no es necesario ofrecer hospedaje para ser hospedado. Para participar, basta con crear un perfil de usuario y buscar un sillón disponible en cualquier punto del globo.

Para muchos, el couch surfing es mucho más que un simple alojamiento. Según el portal, su finalidad es fomentar el intercambio cultural entre personas de todo el mundo y promover la tolerancia. La red va más allá del tema del alojamiento, y quienes no se sientan cómodos abriéndole su puerta a un extraño, tienen la opción de ofrecerse para salir a tomar un café, un trago, o hacer una visita guiada por su ciudad.

La comunidad “couchsurfera” fue creada por el estadounidense Casey Fenton en el 2004. Hoy el grupo tiene 2.479.200 miembros, un 55 por ciento de hombres y un 45 de mujeres. La edad promedio de los usuarios es de 28 años, aunque hay 430 que oscilan entre 80 y 90 años. Los países que encabezan la lista son Estados Unidos (con 528.800 miembros), Alemania (236.200) y Francia (217.300). Argentina está en el número 19 del ranking con 33.537 couch surfers.

Otra opción para viajar gratis y conocer gente es la red Hospitality Club, creada en el 2000 y que actualmente cuenta con 500.000 miembros. Luciano Altman, de 28 años, decidió viajar a Europa en 2007 a través de Hospitality Club: “Había dejado la carrera de Historia, me había separado de mi novia y había renunciado a mi trabajo en un call-center”, cuenta.

Así, se lanzó a la aventura e hizo un viaje por Berlín y Budapest: “En Berlín me alojó Elisa, una universitaria alemana de clase media que se sorprendía de los argentinos que estudiaban y trabajaban a la vez”, recuerda Luciano. “Ella me fue a buscar al aeropuerto, me dio las llaves de su casa y durante esos cinco días me recomendó cosas para ver desde un lugar de residente y no tanto de turista. Yo dormía en un colchón en el mismo cuarto que ella”, cuenta.

La mayoría de las personas consultadas para esta nota aseguraron que dormir en el sillón no es la regla y que, en general, la gente que ofrece su casa tiene una cama o cuarto extra. Patricio Galarce, chef de 35 años, vive con su novia en el barrio de San Nicolás y hace poco decidió unirse a Couch Surfing. Así, tuvo la posibilidad de costear un viaje a Europa con su compañera. “En general todas las casas donde fuimos alojados tenían una habitación de huéspedes”, cuenta Patricio. “En Bruselas tenían una segunda habitación; en Amsterdam, un altillo y en Praga era una casa comunitaria muy soviética”.

A cambio del alojamiento, se pretende que el que viaja ayude con las tareas del hogar y tenga buena predisposición. ““El hecho de que no pagues alojamiento no quita que lleves algún regalo de tu país o cocines algo típico de tu lugar de origen”, aclara Galarce. “Es una linda manera de romper el hielo”.

Continuar leyendo: Los riesgos y Julian Assange, el couch-surfer.

52 comentarios en La otra forma de viajar

  1. Lili dijo:

    Yo realicé un viaje a Roma y París alójandome en casas de familias, mi experinecia excelente, al igual que la nota.!!!

  2. Soledad dijo:

    Mi experiencia fué increíble, paré en Hostels y casas de familia, estuvo lo mejor de todo , hoy tengo nuevos amigos y son las personas que me ofrecieron su hospitalidad. Esta nota me trajo buenos recuerdos.

  3. Luz dijo:

    Me gustó mucho ésta nota, porque resalta la utilidad de las redes sociales, que no sólo como en éste caso que es viajar son útiles , sino que ayudan a la comunicación de las personas en muchos órdenes de la vida.

  4. Soledad dijo:

    Me gustó mucho ésta nota, resalata la importancia de las redes sociales y su utilidad, como en el caso del Terremeto de Japón donde la gente puede ponerse en contacto para ayudar a sus hermanos. Por suerte hay otras situaciones , como lo menciona la nota donde el contacto es para viajar y difertirse.

  5. estela dijo:

    Muy buena la nota, las redes sociales me parecen muy importantes sino fijénse por éstos días a partir de una catástrofe como el terremoto de Japón, la gente informa y se comunica de ésta manera.
    Ojalá siempre se puedan usar para cosas divertidas como lo expresa la nota….

  6. Mechi dijo:

    Me gustó la nota y todos los comentarios de los que participan en éstos intercambios como el caso de Salvador, porque es muy lindo que alguien opine conociendo del tema y transmitiendo una experiencia de vida tan hermosa como la de su hija.

  7. Sole dijo:

    Que forma tan linda de relatar una nota, me gustó mucho . es original y muy interesante .Felicitaciones!!!!!!!

  8. Mercedes dijo:

    Si yo también lo recomiendo, mis hijas y sus amigas recorrieron el mundo alojándose en casas de familias que contactaron a través de una red social, no sólo las trataron muy bien sino que hoy día siguen manteniendo contacto y recuerdos inolvidables.

  9. Ale dijo:

    Esta nota demuestra la importancia que hoy tienen las redes sociales, y como influyen en la vida de la gente. Me parece repiola conectarte de ésta forma con el otro, mi experiencia exclente y enriquecedora. Lo recomiendo.

  10. Salvador dijo:

    Mi hija Paula, que está en una de las fotos de la nota, recorrió al principio latinoamérica y desde hace más de un año y medio, anda por India, Tailandia, Mongolia, Yemen, Myanmar y China, donde inclusive trabajó en una agencia de turismo para hispanoparlantes y como profesora de inglés.
    Está escribiendo unas crónicas de viaje que realmente son deliciosas, las cuales no están referidas a los aspectos prop. turísticos, sino a hechos curiosos de la vida cotidiana de esos sitios.
    Los invito a que visiten el blog, no se van a arrepentir:
    depocuntodo@blogspot.com